Título: Monster
Autora: Andrea Acosta
Editorial: Acosta Group
Sinopsis:
- ¿Y Monster a qué viene?
- Bueno, como ya sabes significa persona muy cruel
y perversa y eso es la base de la novela
- Ya. ¿Y algo más?
- Es verdadero BDSM contemporáneo…
- ¿BDSM conte… qué?
- Que ocurre hoy y en esta novela en EE.UU.
Empieza en una casa aislada en las afueras de Nueva York. Allí, en medio de la
nada, el maestro adiestra a su sierva bajo la más pura esencia del BDSM gozando
ambos de su relación sexual a partir del uso de diferentes instrumentos que
provocan dolor físico, potencian las sensaciones y resultan en orgasmos
explosivos.
- ¡Ya será menos!
- Hay fisting, bondage, ballgags, pinzas en
distintas partes del cuerpo, y un futuro marido que reniega de la sierva.
¡Oye que se te está poniendo cara de espanto!
- Es que empiezo a entender lo de monstruo…
- No creas. McNamara, es el nombre del maestro, es
también un amante esposo, digno representante de la ley en una población de
Texas, allá en el Deep South, papi ejemplar y si quieres saber más, ya sabes… a
leer.
Opinión Personal:
En primer lugar debo decir que la sinopsis me
llamo muchísimo la atención. Y en cuanto a la portada, es simple pero a la vez
llama la atención.
Ashley Ferguson proviene de una familia adinerada. Es una niña consentida de papa pero un buen día, su progenitor decide dejar la educación sexual de su hija a manos de Nathaniel McNamara. Esto se debe a que quiere que aprenda las bases del BDSM y Nathaniel es la persona más indicada para introducirla en ese “mundillo”. Os estaréis preguntando: ¿Y eso qué sentido tiene? Pues tiene mucho sentido, ya que su padre, planea casarla con alguien a quien le va el mundo del BDSM. Un matrimonio que podría ser muy beneficioso… Lo que nadie espera, es que surja algo más entre ellos. La separación de Ashley y Nathaniel será dolorosa y difícil pero, el destino es caprichoso y sus caminos volverán a cruzarse. ¿Conseguirán luchar contra todo pronóstico? ¿Podrán perdonarse mutuamente? ¿Existen las segundas oportunidades?
Ashley Ferguson proviene de una familia adinerada. Es una niña consentida de papa pero un buen día, su progenitor decide dejar la educación sexual de su hija a manos de Nathaniel McNamara. Esto se debe a que quiere que aprenda las bases del BDSM y Nathaniel es la persona más indicada para introducirla en ese “mundillo”. Os estaréis preguntando: ¿Y eso qué sentido tiene? Pues tiene mucho sentido, ya que su padre, planea casarla con alguien a quien le va el mundo del BDSM. Un matrimonio que podría ser muy beneficioso… Lo que nadie espera, es que surja algo más entre ellos. La separación de Ashley y Nathaniel será dolorosa y difícil pero, el destino es caprichoso y sus caminos volverán a cruzarse. ¿Conseguirán luchar contra todo pronóstico? ¿Podrán perdonarse mutuamente? ¿Existen las segundas oportunidades?
Ashley cambia tanto a lo largo de la historia… Al
principio es una niña malcriada y caprichosa, capaz de sacar de quicio a
cualquiera pero, a lo largo de la trama se vuelve más madura y
responsable. Está a la altura de las circunstancias.
Nathaniel McNamara es un hombre de carácter fuerte, autoritario, con las ideas muy claras y un amo del BDSM. Hasta el momento en que el padre de Ashley le pide que instruya a su hija, este era su chofer. Lo que nadie imaginaba, es que Ashley y Nathaniel ya se sentían atraídos sexualmente el uno por el otro, y el enseñarle su mundo, no haría más que aflorar sentimientos entre ellos.
Es una historia intensa, con muchos encuentros sexuales, erotismo, romance y mucha caña. Me ha gustado mucho que la autora de giros inesperados que te dejan descolocada. Resaltaría que es tan detallada que te metes en el libro de pleno, sientes desde rabia hasta ganas de comerte a algún personaje (en el buen sentido).
Me he enamorado de la pequeña Natasha y me ha gustado mucho Alex. Aunque no son los personajes principales, tienen un papel importante en la trama.
Nathaniel McNamara es un hombre de carácter fuerte, autoritario, con las ideas muy claras y un amo del BDSM. Hasta el momento en que el padre de Ashley le pide que instruya a su hija, este era su chofer. Lo que nadie imaginaba, es que Ashley y Nathaniel ya se sentían atraídos sexualmente el uno por el otro, y el enseñarle su mundo, no haría más que aflorar sentimientos entre ellos.
Es una historia intensa, con muchos encuentros sexuales, erotismo, romance y mucha caña. Me ha gustado mucho que la autora de giros inesperados que te dejan descolocada. Resaltaría que es tan detallada que te metes en el libro de pleno, sientes desde rabia hasta ganas de comerte a algún personaje (en el buen sentido).
Me he enamorado de la pequeña Natasha y me ha gustado mucho Alex. Aunque no son los personajes principales, tienen un papel importante en la trama.
Lo que no me ha gustado es la “dureza” por decirlo
de alguna manera, en algún fragmento del libro. No porque la autora lo exprese
mal ni mucho menos, sino porque estoy acostumbrada a leer BDSM más “flojo” y al
leer algo así más fuerte, es como que lo encuentro demasiado “heavy”. Me
refiero a la especie de prueba que le hace pasar McNamara a Ashley junto con su
amigo Alex para saber que puede confiar en ella y que no hará un mal uso de la
palabra de seguridad nunca más. Y ya no os cuento más….
Si queréis leer una buena historia de BDSM que os
ponga los “pelos de gallina”, esta es la vuestra.
